El Hogar de Paso ‘Papa Francisco’ funciona en la ciudad de Palmira brindando atención a población migrante que se encuentra de paso, así como a personas que han retornado al país y requieren un lugar dónde reposar unos días.


Este espacio de carácter humanitario es dirigido por la Pastoral Social de la Diócesis de Palmira, y funciona gracias a la financiación de la Organización Mundial para las Migraciones (OIM) de la ONU, y otras organizaciones que acompañan los diferentes trabajos de intervención dirigidos a esta población vulnerable.

 

Entre las actividades que desarrolla está el acompañamiento psicosocial, a cargo del psicólogo Fabian Andrés Ruiz Ceballos, agente de Pastoral Social que adelanta un proceso de Proyecto de Vida con la población migrante. Uno de los puntos fundamentales a trabajar es el autorreconocimiento a través de talleres teórico-prácticos.


“Esta actividad consiste en poder brindarles herramientas de autorreconocimiento, teniendo en cuenta que a través de ello podemos fortalecer nuestro proyecto de vida: por medio de dones, de habilidades, de virtudes, de lo positivo que el ser humano como tal tiene”, explica el joven psicólogo después desarrollar uno de sus talleres.


Las dificultades del camino, el pasar de la certeza de la tierra donde se nació y vivió, para luego emprender un camino lleno de incertidumbres, provoca que emocionalmente estas personas vean afectada su autoestima.


“Es importante el autorreconocimiento, rescatarlo en los migrantes porque ellos y ellas vienen con una distorsión en su percepción, puesto que vienen ‘sin rumbo’, ‘desorientados’… Entonces es bueno brindarles herramientas para que fortalezcan ese proceso”, agrega Fabian.

 

Los resultados de este tipo de talleres revisten de gran importancia este trabajo de atención psicosocial que requiere la población migrante. Las experiencias vividas durante y al final de los talleres hablan por sí solas.

 

“Es muy gratificante porque al final hay personas que se te acercan y te dicen ‘gracias’, porque con este taller pude identificar esto, con el taller pude evaluar y mejorar tal cosa. Entonces los balances siempre son positivos en cuanto a estas actividades”, concluye el joven psicólogo.  

Oficina de Prensa Pastoral Social Palmira

“Cuando un extranjero resida con ustedes en su tierra, no lo maltratarán. El extranjero que resida con ustedes les será como uno nacido entre ustedes, y lo amarás como a ti mismo, porque ustedes fueron extranjeros en la tierra de Egipto. Yo soy el Señor su Dios”. (Levítico 19, 33-34)

 

A lo largo del texto bíblico, la migración constituye un hecho fundante. Es antesala de promesas, es prueba, bendición, incertidumbre, confianza, proceso de purificación, solidaridad, cuidado, protección, fragilidad y fuerza; es un hecho central en el plan salvífico de Dios. Jesús mismo experimentó en carne propia la realidad de millones de personas migrantes, refugiadas y desplazadas de manera forzada, al nacer “en el camino”, sin posada y sin abrigo, y al tener que huir por amenazas de muerte. Según la biblia, Dios tiene cuidado de las personas extranjeras y, en consecuencia, espera que su pueblo también lo tenga (Ex 23,9).

 

En los últimos años, la región de América Latina y el Caribe ha sido testigo de un aumento del número de personas -entre ellos, niños y niñas no acompañados- que dejan sus países de origen, en busca de una vida digna y segura. Millones de personas han decidido emprender una jornada de miles de kilómetros, viajando solas, en grupo y/o con sus familias. En el cruce de tantas fronteras, se enfrentan a un sinnúmero de riesgos, incluidos la inseguridad, violencia sexual, tráfico, trata de personas, inclementes temperaturas y climas, falta de de alimentación y cobijo debido a la incertidumbre, enfermedades, extrema pobreza, falta de medicinas, trabajo, violación a los derechos humanos y/o violencia en sus países. A la terrible realidad que quienes migran viven, se suma la creciente xenofobia, tanto en los países de tránsito como de recepción.

 

"Como nacido entre nosotros” es una campaña de alcance regional que nace de la convicción de que, ante la realidad de la migración que va en aumento en América Latina y Caribe, las comunidades cristianas tenemos el llamado de responder de la manera en que nuestro Maestro nos enseñó: con un espíritu de aceptación, de acogida y de amor que no conoce barreras de nacionalidad, raza, idioma o religión. Creemos que, si la movilidad de personas de un país a otro responde a factores estructurales que van más allá de nuestro control, lo que sí podemos decidir es la manera en la que vamos a responder: con negación, rechazo o con un espíritu de acogida y solidaridad.

 

Esta campaña de la cual nuestra Pastoral Social hace parte, es impulsada por iglesias y organizaciones cristianas de América Latina y Caribe y busca sumarse a los esfuerzos que ya existen para fortalecer la capacidad de la comunidad evangélica de atender, proteger y promover los derechos de las personas migrantes. Hoy en el dia del refugiado seguimos invitando a escuchar ese clamor de esos pobres que gritan. ¡¡¡Bendiciones!!!

Por: Padre Arturo Arrieta

La Pastoral Social de la Diócesis de Palmira vive la cultura y la promueve. Como parte de este objetivo, actualmente adelanta cursos formativos de teatro, danza urbana y folclórica en las instalaciones del Hogar de Paso ‘Papa Francisco’.

 

Los talleres se realizan en Palmira gracias al apoyo de la Escuela Municipal de Arte (EMA) ‘Ricardo Nieto’, que con sus programas de extensión llega a otros lugares del municipio. En esta oportunidad, la población migrante venezolana es la beneficiada, quienes hoy tienen oportunidad de acceder a estos cursos de formación artística.


Este trabajo hace parte de la metodología de la Iglesia que nos invita a acoger, proteger, promover e integrar.

 

Y es en el “integrar” donde la promoción y defensa de la cultura toma mayor importancia, pues esta metodología nos llama al “contacto con el otro”, la otra, a abrirnos para “aceptar sus aspectos válidos y contribuir así a un conocimiento mayor de cada uno” y cada una, posibilitando el encuentro intercultural y reconocimiento de nuestras diferencias como un hecho positivo, para el aprovechamiento e intercambio de saberes.

 

La mejor forma de adentrarnos en el “integrar”, es conociendo un poco el desarrollo de los talleres de teatro, su importancia y objetivos. Para ello dialogamos con la joven encargada del proceso de formación.

 

“El objetivo de estos cursos es poder desarrollar habilidades en las personas, como habilidades de comunicación, de trabajo en equipo, de desarrollo personal; entonces lo que buscamos es que, si bien aquí venimos a actuar y a jugar en el teatro, también venimos a trabajar el ser humano”, nos cuenta Erika Paola González, docente de la Escuela Municipal de Arte (EMA) Ricardo Nieto.


Las experiencias son muchas y enriquecedoras en este proceso de formación que se adelanta con jóvenes entre los 8 y 20 años de edad. El intercambio de experiencias con personas provenientes de otros países es otro de los factores importantes.

 

“Ha sido genial trabajar con estos chicos y chicas con todas sus experiencias de vida. Ha sido muy enriquecedor trabajar con esta población migrante. Esta es la tercera semana, y aunque hemos tenido distintos estudiantes en las clases, esto no ha sido un obstáculo, pues todas y todos han tenido mucha receptividad, y se han desarrollado las clases de la manera esperada”, afirma Érika Paola.

 

El teatro, además de ser una expresión artística, posibilita el encuentro entre personas para desarrollar procesos de diálogo e intercambio de saberes a través del arte. De este modo, la Pastoral Social en Palmira avanza hacia propuestas de atención integrales a población migrante. 

Oficina de Prensa Pastoral Social Palmira

La sede del Secretariado de Pastoral Social de la Diócesis de Palmira fue escenario de un importante encuentro enfocado a fortalecer capacidades de diálogo y mediación. Al espacio asistieron representantes de la Arquidiócesis de Cali y Palmira, así como la Personería, las Secretarías de Participación Comunitaria y de Integración Social del municipio.


El espacio fue motivado por la Pastoral Social de Palmira, y para cumplir con las metas propuestas se desarrolló un taller teórico-práctico, adelantado por el Centro de Investigación y Educación Popular (Cinep) y la Embajada Suiza.


“El objetivo del taller fue aportar al fortalecimiento en capacidades de diálogo y mediación de algunos actores en la gestión de conflictividades sociales”, explicó Luz Emilse Romero, subdirectora de la Pastoral Social de Palmira.


El momento coyuntural que vive el país, el Paro Nacional, fue tema central, en tanto que permitió compartir experiencias y desafíos que emergen del ejercicio de diálogo y mediación para atender esta situación concreta.  Para el efectivo desarrollo de los objetivos, el intercambio de experiencias fue fundamental.


“Conocer cómo se ha venido realizando el ejercicio de mediación en distintas ciudades fue muy enriquecedor. Por ejemplo, saber del trabajo de acompañamiento realizado por la Arquidiócesis de Cali en puntos como ‘Puertoresistencia’, da luces para hacer un trabajo que permita ganar confianza y acercamiento en otros puntos del paro en el Valle y Colombia”, indicó la subdirectora.


Además de las experiencias, los aportes teóricos y metodológicos también fueron de suma importancia. “En este sentido el Cinep y el delgado de la embajada suiza brindaron valiosas herramientas conceptuales que invitan a pensar cómo hacer encuentros de diálogo y mediación más sensibles a las necesidades de las comunidades”, indicó Luz Emilse.


Este primer encuentro estableció canales de comunicación entre las y los asistentes para continuar un relacionamiento que permita trabajar de manera más efectiva en procesos de diálogo y mediación en la sociedad, cumpliendo el objetivo propuesto y abriendo posibilidades de construcción de nuevos espacios formativos. 

Oficina de Prensa Pastoral Social Palmira

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