El voluntariado que acompaña labores humanitarias en Florida

La solidaridad es pilar fundamental en el desarrollo de sociedades más justas basadas en un amor profundo al prójimo. Esta bella cualidad se vio reflejada en el proyecto del WFP (Programa Mundial de Alimentos de la ONU) “Ayuda humanitaria por ola invernal en zona rural de Florida”, cuya implementación estuvo a cargo del Secretariado de Pastoral Social de la Diócesis de Palmira durante los meses de mayo, junio y julio.

 

El trabajo del voluntariado que brindó acompañamiento a este proyecto es una experiencia que muestra la solidaridad que habita en el ser humano, y que nos recuerda las palabras del Papa Francisco:

 

“Se necesitan personas perseverantes, que se enfrenten a las dificultades con espíritu de unidad y que pongan siempre en la base de todo el objetivo último, es decir, el servicio a los demás”.

 

Cerca de 15 personas, en cabeza del diácono permanente Wilber Modesto de la Parroquia San Antonio de Padua de Florida, siempre estuvieron prestas a ayudar en las arduas tareas que representó alistar y llevar a zona rural de Florida 162 toneladas de alimentos que beneficiaron a 6.034 personas, pertenecientes a comunidades indígenas y campesinas afectadas por la ola invernal de marzo de este año.


“Esta fue una experiencia nueva para mí, en la cual aprendí muchas cosas, y lo que más me gustó fue la enorme satisfacción que sentí al poder ayudar a la comunidad”, nos dijo Consuelo Burbano sobre su participación como voluntaria.

 

Para Irma María Samboní, otras de las voluntarias, el compartir e integrarse fortaleciendo el tejido social, a partir del flujo de afectos propios de ayudar a quienes más lo necesitan, es algo que la marcó.

 

“Éramos una cantidad de personas que, sin conocerse, trabajamos en grupo, dando nuestro mejor servicio, ayudando incondicionalmente. Esa parte es muy bonita, el poder a servir a personas que nunca hemos visto y hacerlo con mucho amor”, cuenta Irma con emoción.


Los sentimientos ocasionados por esta experiencia de ayuda solidaria, nos recuerda la metodología propuesta por el Papa Francisco: “Acoger, Proteger, Promover e Integrar”, la cual nos invita a brindar espacios de ayuda y acompañamiento de forma integral a quienes más lo necesitan. De aquí surge el mensaje de continuar esta bella labor:

 

“El mensaje que daría a las personas que deseen hacer parte de este tipo de proyectos, es que lo hagan, que lo realicen porque esta es una experiencia que te llena. El servir llena. El servir te da felicidad, te realiza. El servicio es lo mejor que puede dar el ser humano. Y para eso estamos: para servir”, concluye Irma.

 

Oficina de Prensa Pastoral Social de Palmira

Proyecto de WFP ayuda humanitaria por ola invernal en zona rural de Florida